Archivo | noviembre 2012

Pasión de entrega

Era una tarde de verano, se empezaba a desvanecer los rayos del sol  y yo me encontraba frente a su puerta, ese día  me puse un pantalón negro, botas negras, una camisa negra a medio botonar: quería que al verme deseara besar mi pecho, estremecerse al abrazarme, sentir su cuerpo.
 
Toque el timbre, me recargue sobre a un lado de la puerta, espere a que ella abriera la puerta, a lo lejos pude escuchar sus tacones, el tiempo se detuvo por un momento, abrió la puerta:
 
Hola mi Dueño – terminando de hablar ella me sonrió, se abalanzó a besarme suavemente, con pasión.
 
La recorrí de su cabeza a pies, su cabello estaba suelto, pelirrojo, sus parpados levemente de negros, sus labios de un rosa frenesí, un vestido ceñido a su cuerpo, negro, con una abertura a los lados  y a la mitad de sus muslos, unas botas negras que llegaban a sus muslos, eran de tipo entrecruzadas.
 
¡Hermosa estas! – pronuncie con fuerza,  toque su cabeza, sólo sonrío y se arrodillo, sus manos adelante; poniendo la cadena sobre ellas – Tome mi Dueño, soy suya- bajando su mirada, pude ver su sonrisa.
Coloque la cadena al extremo de la argolla de su collar, sentí mi cuerpo vibrar, sentir su mirada sobre mí, empecé a entrar a su casa, solo tire de la correa, sin importarme mirar atrás, sabía que haría.
 
Escuchaba sus pasos detrás de mí,  caminando a 4 patas, solo me dirigía a la sala, en mi sillón preferido, a sentarme, a disponer de ella, en algún momento de mi travesía escuche  su jadeo. Llegamos, me senté, ella sólo se puso delante de mí, quedando de perfil su cuerpo.
¿Estas lista para este fin de semana mi puta? – poniendo mis pies sobre su espalda, tirando la cadena para que su rostro me mirarla.
 
Si, mi Dueño- respondió con ímpetu y su voz pausada por la excitación.
Cogí la fusta que se hallaba sobre la mesa (una mesa que poníamos las juguetes para usar cerca del sillón), acaricie su rostro suave con la fusta pasándola por todo su rostro, viendo su mirada de deseo, me gusta la sensación de control sobre ella.
 
Bajo mis pies, me incorporó detrás de ella, subo su vestido como puedo… sin previo aviso doy un azote sobre sus nalgas con fuerza, escucho un gemido al dárselo, noto que he dejado marca, y continuo azotando con dureza unas 20 veces, no puedo dejar de mirar como se va poniendo mas rojo su nalgas, y ella se limita a decir:
 
Sí, deme más, Ahh Ah … mi Dueño por favor- entre gritos entre cortados, noto su coño mojado, húmedo, y caliente por mi poder sobre ella.
 
Siento excitación, deseo, control, soy su Dueño, su Amo, me gusta ser feliz con su entrega, con sus deseos que son para mí, y disponer de ella en este momento.
 
Eres mía – Pronuncio con voz firme y autoritaria, paso la fusta por debajo de su coño mientras empiezo a hablarle, tocando su coño con la punta de la fusta.
 
Mi dueño por favor, me excito como su perra en celo- Dice con excitación y su respiración agitada.
 
Sí, eres mi perra en celo, estas vestida como lo puta que eres para mí –Hago un silencio pausado –  ¿Quién manda?
 
Ud,  mi Dueño,  sabe que sólo usted dispone de mi – responde.
 
Dime la frase que me gusta que digas para mí – Digo.
 
Mi Dueño me puede usar dónde quiera, cómo quiera, y con quién usted quiera, soy suya mi Dueño, sólo suya, Deme más por favor – con tono de suplicia
 
Uf, me gusta como me roza mi coño de puta en celo – sus labios se muerden para evitar gemir, sabe que si gime, le dejaré de rozar su coño.
Sin meditar palabra, le doy un azote en su coño, quería demostrarle y hacerla sentir que mando  y tengo el control – Ten mi puta ¿Así te gusta?
 
¡Ay! Mi Dueño –Grito con dolor y con excitación.
 
Uf, estoy cada mas caliente, mucho… le deseo mi Dueño – me mira con deseo, con respeto, girando su cabeza mirándome desde los pies hasta encontrar mi mirada.
 
Cojo un consolador que esta sobre la mesa con velocidades… voy metiendo dentro de su coño despacio, poco a poco sintiendo como ella gime en cada centímetro que le voy penetrando, y ella solo dice:
Deme su polla, folleme mi Dueño, soy suya y para usted – su voz entre cortada.
 
Enciendo el consolador al máximo nivel, después me voy a sentar sobre el sofá frente a ella, me abro el pantalón delante suyo, y digo: Sácame mi polla mi puta, hazlo, cumple con tus servicios de puta… ¿no la quieres?
 
Si, voy mi Dueño – Acercandose a  4 patas como la perrita en celo , con sus manos fue sacando mi polla, sus calientes y suaves manos, viendo como estaba dura ante sus ojos, notaba su deseo en su mirada, me miro y dijo: ¿La meto en mi boca, por favor?
 
Sí, es tuya, tómala mi puta – Noto sus labios ir apretándome y deslizando sus labios por la cabeza, hasta meterla hasta el final, aprieta , saca sus labios, su lengua acaricia mi glande en círculos como si fuera una paleta, la saborea  y no para de mirarme a momentos, entre gemidos semi-ahogados por la vibración del consolador y el deseo de tener mi polla en su boca.
 
Sin decir nada, sujeto su cabeza hasta el fondo, sosteniéndola con fuerza – Aghh, uhmm, uhmmm mi due.. mmm  uhmmm – Quiere pronunciar palabra pero no la dejo, solo me encanta tenerla así.
 
Continuara….

Pideme lo que sea.

Escuche está canción, la letra me pareció adecuada e ideal para ti y para mí, porque lo que expresa es lo que quiero que tú sientes cuando estas cerca de mi, y cuando no estoy contigo. Quiero que todo lo que hagamos sea para ambos, disfrutes conmigo, tengas confianza en mí como yo la tengo en ti. Escúchala con los ojos cerrados, solo sintiendo, dejando llevar por la letra.