Archivo | abril 2013

Pasión de entrega 2

Suelto su melena y así mismo su cabeza que hace momentos no dejaba de chuparme. Tirando de su cadena al mismo tiempo que caminaba hacia una mesa larga y poco ancha ( 4 metros de largo y 1.5 de ancho), digo:
Levántate, despójate de lo que queda de tus ropas –Inmediato se incorpora, desliza sus ropas hacia el suelo, dejando su cuerpo desnudo como ya hace tiempo he desnudado su alma, su mente y sus sentimientos. Ella sabe que es mía por dentro, su esencia se halla seducida a mi fuerza dominante y mi forma de ser para guiarla, instruirla.

Aquí estoy, disponga de mi… como usted desee mi Dueño – Su rostro deslumbra por la pasión, deseo, entrega y devoción en el brillo de sus ojos y el morderse los labios levemente.

Le ayudo a subirse a la mesa, su cuerpo queda boca arriba, la noto impaciente, con incertidumbre de lo que va a pasar. Ato sus manos en la parte superior de la mesa con una cuerda de seda que he dispuesto para esta ocasión tan especial y mágica; bajo a sus pies hago el mismo efecto anterior, quedando en forma de una cruz en forma de X, su cuerpo se siente indefenso ante esta pose…

Busco una vendas y una mordaza con una bola en medio de ella, me situó sobre ella, haciendo uso de la venda y mordaza, así su cuerpo puede experimentar sensaciones al máximo, desconocer lo que pasará o que ocurre a su alrededor, sólo oídos y tacto quedan al descubierto, centrando su placer y mi placer al máximo.

Ya eres mía ¿Estas preparada perra? – intenta pronunciar palabras pero apenas y sale sonido de sus labios – No importa si estas o no, Yo sabré hacer que lo estés.

Ya tengo sobre la mesa varias pinzas que usare sobre su cuerpo… Voy poniendo en sus pezones, en sus pechos, en los labios de su vagina alrededor poniendo 5 pinzas en su coño.

Solo logra pronunciar gemidos en cada pinza que voy poniendo, siento la húmedad de su cuerpo y la excitación del mio. Después, enciendo una vela, que espero se las flamas hagan su trabajo.. mi boca.. se apodera de su pechos que voy lamiendo… ¿te gusta verdad perra?

mmm— es lo que puede pronunciar, sé que esta a mi merced, impaciente, deseosa y esperando que sea follada, usada a mi placer.

La deseo también, pero me gusta prolongar el placer al máximo, sentir el control dentro de mi ser, y su entrega…

Agarro la vela, y dejo caer gotas sobre sus pechos, en forma círculos como si dibujar sus pechos, esas tetas que son mi placer, y después voy deslizando las gotas hacia su estomago… hasta que llegue en su coño, ahí en donde sé que gritara pero la mordazar amortiguara sus sonido, sé que ella le gusta complacerme, le excita saber que puedo hacer con ella lo que desee, así es lo que quería.

La imagen que veo en la mesa es de entrega, de placer, su cuerpo con pinzas mostrando el dolor, las gotas de cera que muestran el fuego de su pasión, la venda de confianza en mí, sus labios sellados por la entrega, su cuerpo dispuesto a ser usado a mi placer, la sonrisa que se dibuja en sus labios, sé que esta deseosa, sus fluidos y su cuerpo caliente me confirman, me piden más, sobre todo que continué.

ME tomo el tiempo para contemplar su cuerpo, y después voy acariciando sus muslos, sus estomago.. quiero quedarme con la imagen de su cuerpo en mis manos, después, quito las pinzas de su coño, mi boca ocupa su lugar, lamiendo a mi placer, metiendo mi lengua en su más profundo rincón, disfruto de su entrega.

Sonrió, mis manos van quitando las pinzas para poder mirar las marcas que he podido dejarle, quito la mordaza, la vendas de los ojos despacio, quiero ver la mirada en sus ojos, escuchar que pronunciar sus labios deseosos y húmedos.

¿Te encuentras bien ? mientras mi boca la besa levemente, y mis manos acarician su rostro con ternura, suavidad.

Sí, mi Dueño… Soy suya, disfruto de sentirme entregada – su mirada esta con brillo de pasión, sus labios se muerden, como si quisiera guardar el sabor de mi beso.

Desato tus manos, sus pies, quiero disfrutar de ella como ambos deseamos, nuestros cuerpos nos piden, la tomo de la cintura, la situó poco a poco a la orilla de la mesa, mis manos se apoderan de cuerpo, acaricio sus muslos, ella solo gira a verme, a mirarme con deseo, pasión.

Ya, mi Dueño, folleme, démelo por favor… – Con suplicio, sus manos aprisionándose, sus piernas abriéndose.

Sin meditar palabra, la penetre de golpe en su coño, entro rápido porque estaba húmedo, empeze a moverme, y sujetar su cabellos por detrás, asi la podía mover, es mi puta, es mi esclava, sus gemidos son fuerte y continuos.

Ah… sí, mi amo….. Siga, por favor, no pare, lléneme, Quiero que me haga suya – No podía ser menos que esa sensación de placer desmedido, de entrega absoluta y placer compartido.

La folle mas duro, que mis manos buscaron sus tetas para manosearla, apretar sus pechos, sentir como sus pezones duros y en punta los tomaba para mi.

Más, Deme más, Si, uses mi pezones mi Dueño, por favor, folleme.. – Ella pronunciar entre voz cortante y excitada.

Fueron minutos que prolongue mis embestidas con fuerza, con ganas, hasta el momento que ambos alcanzamos un orgasmo juntos, que quede sobre ella, abrazándola, y mis labios buscaron los suyos, como ella a los míos, besando con pasión, con esa complicidad que nos llenaba por completo.

Yo la tome de la cintura, la ayude a incorporarse, la lleve al sofá para poder descansar, ella se puso en mi pecho, y yo la acariciaba su rostro, mientras la besaba, y solo nuestras miradas quedaban perdidas del uno al otro. Sólo la sensación de ser mía y de ser su Dueño, una sonrisa, un beso, una pasión.