Entregada

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Una mirada, me entregas tus  deseos

Tus pasiones, tus anhelos, tu sumisión

Un beso tuyo,  me entregas el fuego en ti

Me deleitas con la humedad de ellos

Una caricia tuya, entregas tu cariño

Y la locura de tu pasión

Tu sonrisa me entrega tu alegría

Con el brillo que hay en ti

Tus palabras, me entregas tu silencio

Que la cubres con gritos de placer

Un gemido, me entregas tu placer

Que lo acompañas con un breve silencio

Y con cada entrega tuya, me cede más control

Que la cuido con mimos y castigos

Y  la protejo con mis manos

Guardándola un caja donde yo tengo la llave

Y tú tienes la cerradura

Cada vez que me das parte de ti

Fuertemente enlazamos nuestros sentimientos

Gracias por cada entrega tuya.

Carta de un Dom hacia su sumisa

(No es de mi autoria, fue hecha para Abril{As}  De su Amo AS, Con mucho respeto la subo para que muchos aprecien y admiren  tan bella relacion ) 

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Rememoro en mi mente ahora, varias palabras sin gastar dichas hace ya unos cuantos meses… Era un poema en prosa: “El Velero”… No estaba dirigido a tí; pero ya entonces hablaba de ti abril, de ti que venías, emergiendo del mar, a mi encuentro; de ti que rompiendo la calma de las aguas unías al líquido mar el líquido que recorría tu cuerpo, perlas de agua titilando ante los rayos de sol poniente… Entonces hablaba de anteriores sones profundos de una imaginaria campana, y hablaba de los pequeños sones, de los leves soplos, de los aleteos de las mariposas, que arrancaban tenues tañidos a aquella campana… y también de las mariposas revoloteando, y las estrellas repiqueteando, en una mezcla de fantasía y realidad.
Entonces ya lo dije, buscaba, en cierta tristeza y soledad que entonces me embargaba y que nunca ha dejado de ser una parte de mí: esos leves sonidos, esas tenues alegrías que se empezaron a despertar con tu presencia… Porque entonces apareciste, bravía e incluso insolente, te entregabas como sumisa, pero con una rebeldía latente que aún refulge en tus ojos de mujer fuerte nacida del mar… Ojos acostumbrados entonces y aún ahora a mirar de frente y a no someter jamás ese receptáculo íntimo que tienes en tu interior, último altar aún incólume… y que sin embargo, también me has entregado como tantas cosas… pero sólo a MI, porque en ti sigue siendo un reducto virgen donde aún mora el alma de lo que eres, la esencia de tu fuerza y entrega a la vez.
Apareciste sobre el mar, roca fuerte, tentando mi afán de Dominación y me impeliste a forzarte: te convertiste en isla rocosa, me convertí en mar embravecido y rompí sobre ti. Me sentí fuerte y te sentí fortísima… te desgasté insistentemente… Hasta que las piedras se fragmentaron, cayendo al mar en una fina lluvia de pequeñas piedrecillas, salpicando agua, formando burbujas, creando pequeños remolinos de aire en el agua, agua en el aire, roca en el aire y en el agua, y tu y yo en ese mágico momento mezclados, ROCA y MAR, pero roca ya deshecha e incluso diluida, hecha lágrimas salobres que se confundían con el mar, y mar duro y batiente, orgulloso del avance y de haber quebrado tu entereza…
Pero… ¿Realmente te vencí?… ¿O simplemente te entregaste? ¿Merecí el DON de tu Entrega? ¿O simplemente de diste?
No lo sé, realmente; pero sí sé que en aquel momento aquellas gotas de agua, de aire, de rocas, de lágrimas… subieron en remolino hasta el cielo, transformándose nuevamente, como tantas veces que hemos sentido que nos acompañaban en nuestro Camino, en mariposas y estrellas irisdicentes… Mariposas y estrellas que no necesitaban golpear ninguna campana para emitir ningún son… simplemente, esas mismas mariposas y estrellas, eran música y luz en sí mismas.

Hemos recorrido ya un largo camino. Y sin embargo aún estamos empezando: cuando asomaste en aquella playa de mi fantasía te nombré con tu inicial: “a”, mientras buscaba que nombre darte; mientras te dirigía y veía quien eras realmente… Y así, poco después te llamé: “abril”. Me has dado como intuí entonces, innumerables pequeñas alegrías, sencillas hermosas, como repiqueteos, como temblores del aire que agitan algo mas sólido, como embates de agua que pueden ser fuertes… He visto contigo la fuerza de las pequeñas cosas, fraguándose día a día, en tu avance, en tu Entrega. Siempre nueva, siempre renovada…
Y te sigues dando, y entregando: No necesitabas ningún collar porque te pones siempre el tuyo de perra para las sesiones; te pones siempre sin quitártelo nunca el que te regalé en su día… y te falta “solo” el que da testimonio público de lo que somos… Pues bien abril hoy es tu cumpleaños: el pequeño regalo físico ya lo tienes puesto desde la víspera. El regalo desde el fondo de mí es esa especie de carta-poema abierta y pública en que soy YO quien doy testimonio del orgullo que tengo de ti. Y quiero hacerte aun un regalo: es un regalo “tramposo” porque en realidad, al dártelo eres TU quien continúa entregándose a MI: te doy mi collar virtual, sumisa… En este momento, de todos quienes me acompañan o me han acompañado, tú eres mi sumisa singular, la que da testimonio de quien es tu AMO, la que lleva orgullosa mi nombre y yo tengo el orgullo de que lo lleves… Es un regalo “tramposo”, mi sumisa; porque QUIERO que firmes con tu collar: abril{AS}, y al hacerlo, eres “mas mía” de lo que has sido nunca y soy yo más “Tu Amo” de lo que he sido también, pues quiero que aunque todos lo saben, lo sepan sin ningún género de dudas, aún los que no nos conocen: ese es el motivo de esa carta; de esa publicidad:

Carta a una sumisa

( No es de mi autoria, Es de un anonimo. Agradezco que si la toman, no le cambien nada) 

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Sé que en tu vida ha habido momentos buenos y malos, que has conocido personas que te han hecho sentir como en una nube y otras que te han tratado con un inmerecido desprecio. Sé de tus anhelos y sentimientos, que a veces has tenido que ocultarlos ante un mundo que disfruta censurando a aquellos que se atreven a ser diferentes a los demás. Mas yo quiero comprenderte y conocerte como nadie, llegar hasta lo más profundo de tu alma y abrirte las puertas de la mía para que tú también llegues hasta las profundidades de mi ser.

Deseo hacer realidad tus sueños y fantasías, hacerte sentir como la única en el mundo con la felicidad que intentaría regalarte cada momento que pasase a tu lado. No soy perfecto, y a veces te fallaré y te haré sufrir, mas siempre será sin intención, esperaré tu comprensión y solicitaré tu perdón, al igual que yo haré contigo cuando seas tú la que se equivoque. No existe la persona perfecta, sólo quien nosotros creemos que es perfecto para nosotros. Y ésa es la persona que pretendo ser para ti y que tú seas para mi.

Quiero que sean tus labios los únicos que rocen los míos, que sea tu mirada mezcla de cariño, excitación, miedo y confianza la única que encienda mi pasión y mi imaginación. Que sólo tú me atraigas, sólo tú seas capaz de hacerme olvidar que existe todo un mundo alrededor nuestro, y dejarme sumergido en el amplio mundo que construiríamos para nosotros, donde sólo tendrían cabida el amor, el respeto, la confianza, la entrega mutua y el placer. Quiero ser tu piel en el invierno para que el frío no pueda castigarte, la puerta que cierre el paso al silencio y la soledad. Ojalá no sean nunca las cadenas de la costumbre las que nos unan, y que cada nuevo amanecer sea como volver a nacer en mundo que espera recibirte con los brazos abiertos. Puede que haya otras capaces de robarme la mirada si tú no estás conmigo, pero tú serás la única que podrá tener mi corazón si tú me das el tuyo.

Espero de ti la misma entrega que te ofrezco. No deseo que tu vida gire en torno a mí, sino formar parte de ella, esa parte que todos necesitamos para que por muchos que sean los problemas y avatares que se lancen contra nosotros nos haga contar siempre con una mano que nos ayude a levantarnos y nos anime a seguir adelante. Quiero que seamos nuestros mejores amantes, amigos, protectores, confidentes, y que sólo jugando con nuestros cuerpos seamos capaces de sentir felicidad y placer al mismo tiempo. Que el placer físico se una indisolublemente al placer de amar y ser amado, y aunque seas tú la que se humille, esa humillación sólo servirá para sentir que te estás entregando a quien te acepta y te quiere tal como eres.

Dedicado a la sumisa que algún día espero tener. Mi torpeza con las palabras se verá de sobra compensada por lo que mi corazón puede llegar a ofrecer. Ven pronto cariño que te echo de menos.

“Si sueño contigo dime dónde estás,
para cuando despierte ir a buscarte.”

Dedicado a mi sumisa deseada

mi oscura perversion

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Quiero tomar tu cuerpo como mi templo

Quiero tomar tu alma como mi poder

Quiero hacer fantasias en tu mente

Quiero alimentarme de tu entrega.

Muestrame.

Sin título
Muestrame tus deseos mas oscuros
Muestrame la pasión de tu sexo
Muestrame la entrega de tu mirada
Muestrame las dudas de tu corazon
Muestrame las cicatrizes de tu alma para curarlas
Muestrame tus fantasias más exquisitas
Muestrame tus miedos más poderosos
Muestrame que existe tú. 
Muestrame que puedo puedo curarte
muestrame la obra que he hecho en ti
muestrame aquello que ocultas y aquello que no.

rebeldia

rebeldia

Mi mirada fría apaga el fuego de tu rebeldía

para controlara como las olas del mar

al vaivén de mis ordenes y de mi fuerza

volviéndose tormenta en el mar de la sesión

silencio, placer, dolor, entrega unidos en tu piel

marcando tu alma con el látigo de mi voz

tu rebeldía es la niña de mi dominación.